INICIOEl Molino-Errotaenea fue desde el siglo XVIII hasta principios del siglo XX una fábrica de harina, una tahona y una vivienda aneja, donde habitaban sus propietarios. El terreno, de 30.000 m², está bordeado por el río Omecillo, del que se obtenía el agua para hacer funcionar el molino y mover la turbina que, en el pasado siglo, alimentó de electricidad a Espejo y los pueblos de Tuesta, Bergüenda y Puentelarrá.
Para su uso como hotel rural, se ha rehabilitado la vivienda originaria, manteniendo su antigua estructura y adaptando los espacios con vistas a un mayor confort. Se ha recuperado el jardín de la casa, cuyos plataneros centenarios ofrecen un lugar al amparo del sol donde disfrutar de la sombra en verano.
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